viernes, 13 de noviembre de 2009

Human or Dancer.

Y los Killers ya tocaron una vez más en México. Me hubiera gustado comentarlo al día siguiente mientras mis recuerdos e imágenes mentales eran más nítidas, de cualquier forma, lo esencial lo recuerdo perfectamente.

El sábado llegué al 'Domo de Cobre' con muchas ganas. La verdad es que sí me emocionaba el hecho de verlos. La primera y única vez que los había visto en vivo fue en el conocido festival 'Motorocker'; aquella presentación según yo no fue tan mala, pero llegó después de varias horas de echar desmadre en los distintos escenarios y de tomar cerveza en cantidades industriales, por tal motivo creo que no los disfruté tanto.

Ésta vez fue diferente, con silla segura (sección E), un foro más pequeño y todo eso al final de un sábado relajado. Sin embargo, no todo iba a salir tan bien; ese mismo día por la mañana sentí un poco cerradona la gaganta, no hice mucho caso y fue empeorando a lo largo del día pero sin llegar a ser un asunto crítico, pero lo cabrón vino creo yo durante el traslado de donde dejé mi auto (no estacionamiento, lugar secreto y seguro) al Palacio, porque el aire estaba bien rudo y el frío pegaba duro.

El concierto comenzó con Human, excelente elección a mi gusto, prendió durísimo a la banda. No voy a enumerar las rolas de acuerdo a su setlist porque no me acuerdo, para eso visiten sopitas.com o alguno así, pero las rolas en las que más me divertí fueron Shadowplay, For reasons unknown, Somebody told me, Read my mind, All these things that I've done, entre otras.

Total que por ahí de la mitad del concierto mi energía se vio mermada, la razón, me empezó la fiebre, y no precisamente "la fiebre de sábado por la noche", sino fiebre del tipo 38.5 grados de temperatura por lo comentado previamente. Esa fue la mala noticia del día, que no fue tan terrible al momento (el fin domingo empeoró). Pero ya, luego de esas vicisitudes llegó el momento que la verdad estaba esperando, el momento catártico, la rola que ha estado en mi top desde la primera vez que la escuché y que seguro estaría en mi soundtrack de vida. Mr. Brightside. Simplemente poca madre.

Fue una buena noche, excelente compañía, hotcho, chelas rebajadas, tees oficiales de $300, mucha guapa, mucho poser, mucho rockero Alfa Radio, una noche para el recuerdo.